El Raier
Llegamos al Pallars buscando
aire, luz y una vida que sintiéramos nuestra.
Y, sin apenas darnos cuenta, esta comarca nos abrió las puertas.
El Pallars nos ha enseñado a mirar más allá, a escuchar el paisaje, a entender que el ritmo de la naturaleza pone todo en su lugar.
Aquí el aire huele distinto, los colores del paisaje son diferentes cada día y cada amanecer recuerda que la vida, cuando se vive como uno mismo quiere, tiene otro sabor .
Lo que en un principio parecía una idea demasiado atrevida - quizás incluso algo alocada - ha acabado convirtiéndose en nuestro refugio.
Se ha convertido en nuestro hogar.
Esta tierra habla: lo hace a través de los productos, de la gente que la trabaja, del viento que desciende de la montaña y de las estaciones que transforman los campos.
Nosotros intentamos escucharla y llevarla al plato con respeto, humildad y agradecimiento.
El Raier nace de eso mismo: de la belleza de vivir en un lugar que te acoge y de un deseo profundo de compartir lo que nos emociona.
Porque la felicidad, como la buena cocina, sólo tiene sentido cuando se comparte .
EN

